Probablemente tú y tu familia tienen la costumbre de usar protector solar sólo en verano, para ir a la playa o estar en la piscina. Sin embargo, aunque el resto del tiempo no veamos el sol, este está ahí durante todo el año. Por este motivo debemos proteger nuestra piel de los rayos ultravioletas (UV) toda vez que estés al aire libre, ya que la exposición a los rayos UV puede producir graves enfermedades, principalmente en los ojos y la piel.

Aquí encontrarás algunos consejos que te ayudarán a cuidar la piel de tu familia y prevenir enfermedades como cataratas, quemaduras, fotoenvejecimiento y/o cáncer de piel.

  • Cada vez que estés al aire libre, usa protector solar factor 15 o superior (aplicarlo cada 2 horas aproximadamente).
  • Elije un protector solar que bloquee tanto los rayos UV-B como los UV-A.
  • Usa sombreros, idealmente de ala ancha, este ayudará a cubrir tu cuero cabelludo, orejas, cara y cuello.
  • Utiliza gafas de sol con protección de rayos UV.
  • Evita la exposición directa entre las 10 a.m. y las 4 p.m., ya que en ese horario los rayos UV son más intensos.
  • En los más pequeños y en personas con piel sensible, utiliza un protector solar hipoalergénico.
  • Controla el tiempo de exposición al sol, en especial de los niños.
  • No es aconsejable exponer al sol a los bebés.
  • Prefiere trajes de baños infantiles con filtro UV y que cubran brazos y piernas.

En el caso de los más pequeños, debemos extremar los cuidados, ya que su piel es mucho más delicada (sobretodo en los primeros años de vida) y la exposición al sol puede generar quemaduras en un menor tiempo y de mayor gravedad que en la piel de un adulto. Es primordial enseñar estos cuidados a los niños a una temprana edad, para que en ellos sea un hábito el protegerse del sol y los rayos UV, recuerda que los cuidados en la infancia pueden prevenir un cáncer de piel en la vida adulta.

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