Los juguetes de madera presentan múltiples beneficios para el desarrollo de los niños, la interacción con ellos ayuda a estimular el intelecto y la inteligencia sensorio-motriz. Aquí te explicamos el porqué.

  • Peso y volumen. A diferencia de los juguetes de plástico, los juguetes de madera tienen distintos pesos y formas, por este motivo el niño debe sujetarlos con mayor firmeza, favoreciendo la motricidad y la estimulación sensorial, generando conciencia del peso respecto del volumen de las cosas, ya que los juguetes que tienen demasiada ligereza anulan esta percepción.
  • Estimula los sentidos. Al tacto la madera es agradable, su textura y olor activan los sentidos. Al no ser todos idénticos, debido a la intensidad del lijado, tipo de madera, entre otros, permite percibir ciertas irregularidades, por lo que cada pieza de juguete de madera proporcionan al niño una sensación diferente.
  • Fomenta la imaginación. Su diseño simple -sin luces, sonidos o estructuras complejas- estimula la creatividad, ya que el niño podrá imaginar distintas actividades, sin existir límites a realizar una función específica para jugar con dicho juguete; incrementando así, su capacidad de resolver problemas.
  • Durabilidad. Los juguetes de madera son resistentes, atemporales e intergeneracionales, enriqueciendo el juego y la historia familiar.
  • Amigable con el medioambiente. Los niños, al poseer un juguete de madera y al enseñarles que viene de la naturaleza, logran comprenden la relación naturaleza-cotidianidad y como consecuencia aprenden la importancia de cuidar el medio ambiente.

No olvides que los juguetes son el medio inicial por el cual los niños se relacionan con su entorno y las características que presentan los juguetes de madera ayudan que esta primera interacción con el mundo sea más acogedora, entretenida y natural.

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